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Consumir pistaches para favorecer el consumo de fuentes de proteína vegetal.

 

Las proteínas son nutrimentos necesarios para el desarrollo muscular y formación de tejidos, influyendo directamente sobre la composición corporal, así como para la regulación de diversas vías metabólicas, la saciedad y la actividad del sistema inmunológico1. Se conforman por una combinación de aminoácidos, de los cuales nueve son considerados esenciales, ya que no pueden ser producidos por nuestro cuerpo por lo que deben obtenerse a través de los alimentos que consumimos en nuestra dieta.
Si bien, tradicionalmente las fuentes de proteína se han relacionado con productos de origen animal, en los últimos años,  las fuentes de proteínas de origen vegetal se han posicionando en la dieta habitual como una alternativa que permite obtener la misma cantidad de proteína en personas que prefieren elegir las vegetales ya sea por razones de salud, de cuidado del medio ambiente e incluso por su sabor o costo 2.
Las oleaginosas, como los pistaches tanto crudos como tostados, son alimentos complejos que proporcionan no sólo una gran variedad de nutrimentos como grasas monoinsaturadas, vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes, sino también son considerados una muy buena fuente de proteína vegetal de buena calidad, de acuerdo a la cantidad de todos los aminoácidos esenciales que aportan y a su facilidad de digestión 3.

Varios estudios de cohorte prospectivos y algunos metaanálisis han concluido que el consumo de fuentes de proteínas de origen vegetal, qué incluya un consumo regular de oleaginosas como los pistaches, se asocia a patrones de alimentación más saludables y con mejores pronóstico en términos de salud en general, sugiriéndose una reducción de entre 24 y 29% del riesgo de enfermedades cardiovasculares  y su mortalidad, así como a un mejor control metabólico4,5, en comparación con el consumo de fuentes de proteína animal. Sin encontrarse diferencias en términos de salud muscular y ósea de acuerdo a la fuente de proteína consumida 1. 
Por otro lado, los resultados del Estudio de Carga Global de Enfermedades de 2017, qué incluyó la evaluación de los riesgos dietéticos de todas las regiones del mundo, reportó un nivel de consumo de fuentes de proteína animal (considerando sólo la carne y los productos lácteos) en 18% mayor que la cantidad óptima, cifra que se duplica en regiones de altos ingresos del mundo, en tanto que el consumo de fuentes de proteínas de origen vegetal está por debajo de la ingesta óptima 6. De igual forma, en México se ha reportado que las personas que consumen habitualmente carne de res lo hacen de 2 a 5 veces más de lo recomendado, y su consumo es mayor que el de cualquier otro tipo de carne blanca o pescado 7. 
De ahí que las pautas nutricionales actuales enfaticen la necesidad de modificar nuestra alimentación hacia dietas con un mayor aporte de opciones vegetales, sin llegar necesariamente dieta vegetarianas 1,7.

Referencias

  1. Ferrari, L., Panaite, S. A., Bertazzo, A., & Visioli, F. (2022). Animal- and Plant-Based Protein Sources: A Scoping Review of Human Health Outcomes and Environmental Impact. Nutrients, 14(23), 5115. https://doi.org/10.3390/nu14235115
  2. Institute of Medicine. Dietary Reference Intakes (DRI): The Essential Guide to Nutrient Requirements; Otten, J.J., Hellwig, J.P., Meyers,

L.D., Eds.; National Academies Press: Washington, DC, USA, 2006; ISBN 9780309157421.

  1. Higgs, J., Styles, K., Carughi, A., Roussell, M. A., Bellisle, F., Elsner, W., & Li, Z. (2021). Plant-based snacking: research and practical applications of pistachios for health benefits. Journal of nutritional science, 10, e87. https://doi.org/10.1017/jns.2021.77
  2. Afshin, A.; Micha, R.; Khatibzadeh, S.; Mozaffarian, D. Consumption of Nuts and Legumes and Risk of Incident Ischemic Heart Disease, Stroke, and Diabetes: A Systematic Review and Meta-Analysis1234. Am. J. Clin. Nutr. 2014, 100, 278–288.
  3. Clark, M.; Springmann, M.; Hill, J.; Tilman, D. Multiple Health and Environmental Impacts of Foods. Proc. Natl. Acad. Sci. USA. 2019, 116, 23357–23362
  4. GBD. 2017 Diet Collaborators, Health Effects of Dietary Risks in 195 Countries, 1990–2017: A Systematic Analysis for the Global Burden of Disease Study 2017. Lancet 2019, 393, 1958–1972.
  5. SSA, INSP, GISAMAC, UNICEF. 2023 Guías alimentarias saludables y sostenibles para la población mexicana 2023. México.